domingo, 30 de mayo de 2010

México: La muerte, el costo de la maternidad

Lucía Lagunes Huerta (CIMAC)[1]

Dar la vida, a cambio de la vida de otro ser, es uno de los tributos que las mujeres han sido obligadas a pagar por la maternidad.

A lo largo de los siglos, las mujeres han muerto durante el embarazo, el parto o después de él. A cambio, dicen, se han ganado la gloria o algún palacio como l Taj Mahal, el cual fue construido en honor a Mumtaz Mahal quien procreó 14 hijos del emperador Sha Vahan, y quien murió en el último parto.

Producto de la mitificación de la maternidad, la muerte materna fue vista como natural, y en ocasiones como una gracia divina, el sacrificio mayor de las madres. Todas esas muertes, las que se han acumulado en los siglos, y las presentes, nada tienen de divino ni de naturales, todas son muertes prevenibles, muertes que son producto de la desigualdad profunda en que viven las mujeres.

Cada año, mueren en el mundo entre 350 mil y 500 mil por causas relacionadas con su maternidad, el 99 por ciento de estas muertes ocurren en países en desarrollo y se producen por razones tanto médicas como sociales. En América Latina y el Caribe, en 2009 murieron 15 mil mujeres, según datos oficiales de los ministerios de salud de las Américas.

Detrás de cada una de estas muertes hay una cadena de desigualdades e injusticias que se enlazan y que marcan la inequidad, no sólo en la que viven, sino una comunidad, un país o una región.

En las zonas más marginadas, la falta de acceso a la atención médica y la deficiente calidad en los servicios de salud han provocado que fallezcan cuatro mujeres al día por causas relacionad al embarazo y parto, revela el tercer informe de labores del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres).

Una de cada diez indígenas mexicanas que se embaraza fallece por complicaciones.

En América Latina, las niñas embarazadas entre 10 y 13 años de edad, corren el mayor riesgo de morir por causas relacionadas a la maternidad producto de la vulnerabilidad social, la fragilidad de su cuerpo, la falta de información, de acceso real a los servicios de salud y a la violencia que se ejerce contra ellas.

El riesgo de morir durante el embarazo o parto es cinco veces más alto para las jóvenes de menos de 15 años que para las que han llegado a los 20, revelan investigaciones internacionales y nacionales.

Según registros oficiales, en 2007, las 15 mil muertes maternas en América Latina y el Caribe se debieron a las siguientes complicaciones ocurridas durante el embarazo, el parto o el puerperio: hipertensión (26 por ciento), hemorragias (21 por ciento), abortos inseguros (13 por ciento), parto obstruido (12 por ciento), sepsis (8 por ciento), así como un total de 15 por ciento por otras causas directas y un 5 por ciento por causas indirectas tales como la tuberculosis, el SIDA, el cáncer, accidentes o suicidios.

Pese a todos los números y las evidencias, las muertes de las mujeres siguen ocurriendo cada día. Desde 1987 existe un llamado internacional para detener las muertes maternas, no sólo por un deber de proteger el derecho a la vida de las mujeres y con ello mejorar las condiciones de desarrollo humano de la comunidad, país o región.

Una cuarta parte de todas las muertes maternas podrían reducirse con tan sólo prevenir los embarazos no deseados. Cada dólar invertido en planificación familiar tiene beneficios tan altos como invertir 31 dólares en salud, abastecimiento de agua, educación y vivienda, revelan estudios del Fondo de Población de las Naciones Unidas.

Por ello, no es casual que dentro de los Objetivos del Desarrollo del Milenio, el número cinco esté dedicado a abatir la Muerte Materna, cuyos resultados de lo que es la política en cada país serán revisados este año.

Nada es menor para salvar la vida de las mujeres y para ello se necesitan sumar todas las voces y todos los liderazgos, y en esta cadena, sin lugar a dudas, las mujeres tenemos que entrelazar nuestros empoderamientos a favor de nuestras congéneres.

Sumar esfuerzos de todas: políticas, artistas, comunicadoras, dirigentas, funcionarias, es fundamental. Todas están convocadas a sumarse por la vida de las mujeres, por ello 100 mujeres de América Latina y el Caribe, se reunirán durante dos días en Lima, Perú, para aportar lo mejor de si mismas.

Convocadas por el Grupo de Trabajo Regional para la Reducción de la Muerte Materna, lideresas del continente, el 27 y el 28 de mayo compartirán y construirán saberes que se reflejen en un pronunciamiento para llamar a todas las instancias responsables de contribuir a romper las cadenas de injusticia y desigualdad a ser un trabajo que salve la vida de las mujeres.

Cada una saldrá con un compromiso individual y colectivo, un compromiso activo, para que en cada espacio de influencia esté presente el objetivo de salvar la vida de las mujeres.





[1] Publicado por ARGENPRESS, Muerte Materna en México

jueves, 27 de mayo de 2010

El 1 de Mayo perdió su tradicional ritual

Celia Rosado Romero


Con motivo de la celebración del Primero de Mayo donde se recuerda a los trabajadores que ofrendaron sus vidas para defender sus derechos laborales, hoy lo que motivo a salir a las calles fue la demanda de fuentes de empleo y mejores salarios. Resulta paradójico que en los últimos años del Siglo XIX se pedía el respeto a ocho horas de jornada laboral y trato digno. Hoy con una población de 115 millones, a diferencia de los 15 millones de mexicanos en 1910, la conmemoración es diferente.

Los tiempos de salir a la calle y agradecer al presidente en turno su alianza con el movimiento obrero son ya del pasado. El ritual se rompió y las mantas que portaron los trabajadores hablan de su inconformidad, pero no sólo del aspecto laboral sino de orden social, como es la inseguridad en que se vive en todo el país.

La estampa de México es otra, ya Jacobo Zabludovsky la describe con crudeza pero realidad: “No fue un día cualquiera. Fue el miércoles, cuando mataron a 29 personas en Chihuahua, incluidos cuatro estudiantes; fusilaron a ocho hombres de entre 17 y 40 años en Ciudad Juárez; asesinaron a cinco con armas de alto calibre en Acapulco y otros municipios; soldados del Ejército mexicano liberaron en un rancho de Nuevo León a l6 secuestrados y encadenados; diputados de Morelos pidieron ayuda a la Secretaría de Gobernación para evitar un frente de guerra en Cuernavaca; llegaron a 322 en dos meses, del 18 de febrero al 18 de abril, los muertos en combates de mafiosos en Tamaulipas; encontraron casi siete millones de pesos en casa de una ex funcionaria asesinada en Saltillo; un grupo de paramilitares encapuchados atacó a balazos una caravana de civiles en Oaxaca y mató a dos, entre ellos un finlandés, y dejó ocho en calidad de desaparecidos; la Suprema Corte de Justicia ordenó liberar, después de cuatro años de cárcel, a dos indígenas inocentes, acusadas de secuestrar a seis agentes federales. La UNICEF reveló que más de 20 millones de niños mexicanos viven en la pobreza, extrema para una cuarta parte de ellos. Millones de jóvenes sin cupo en escuelas superiores.

El legado de los Mártires de Cananea y de Río Blanco al instaurar el 1 de Mayo como el Día Internacional del Trabajo valdría la pena ponerlo en perspectiva en esta época de globalización cuando se ha dado a conocer la reforma laboral que se cocina en la Cámara de Diputados y que es repudiada por todos, incluyendo las mujeres que demandan trabajo de tiempo completo pero con apoyo de la seguridad social para que ellas pueden desarrollar sus labores en el mercado de trabajo, teniendo asegurado el cuidado de sus hijos.

No se pude negar que la participación de la mujer en el mercado labora, que a inicios del siglo pasado era del 5%, hoy se habla que es de más de un 40%, los roles asignados en el pasado para el género femenino, hoy en día, ya no son los mismos. De ser cuidadoras del hogar se convirtieron en “proveedoras” y jefes de familia.

La féminas se expresan así: la iniciativa de reforma laboral del Partido Acción Nacional (PAN) tiene una carga ideológica “muy fuerte” que plantea el regreso de las trabajadoras a sus casas, e ignora el hecho de que uno de cada cuatro hogares en el país es sostenido por una mujer, coincidieron ex legisladoras, integrantes del movimiento de “Las Insurgentes”. Las modificaciones propuestas por el PAN “intentan sostener una visión que ya no tenemos, no somos las eternas amas de casa, la reforma tiene que considerar que somos trabajadoras con los mismos derechos, y que debemos tener las mismas oportunidades en el empleo”, aseveró a Cimacnoticias Patricia Olamendi, ex diputada federal.[1]

Esta fecha lo que sí logró es la reflexión por las condiciones imperantes en el sector de los trabajadores, donde las condiciones de contratación han sido modificadas en las últimas dos décadas, sin que la legislación pudo detenerla, dado que, tal situación fue provocada por el desempleo, debe reconocerse que hoy se acepta cualquier exigencia patronal con tal de conservar el ingreso de un empleo permanente. El terrorismo laboral paraliza toda manifestación de inconformidad y demanda de derechos. La consigna es “agradecer el tener trabajo”.

Por tanto primero, habría de preguntarse si se cumplen a plenitud, por todos los patrones, los derechos de los trabajadores obtenidos que van desde descanso semanal de un día, cuando menos; descanso pre y post natal; periodos de lactancia; igualdad teórica entre mujeres y varones; fondo para acceso a vivienda; capacitación y adiestramiento obligatorio; seguridad y salud como base de la previsión social; participación de los trabajadores en las utilidades; asunción de riesgos de trabajo a cargo del patrón; reinstalación en caso de despido injustificado; normas protectoras del salario; acceso a la seguridad social en materia de enfermedades, riesgos de trabajo, invalidez, vida, retiro y servicios de guardería; además de los derechos fundamentales de contratación colectiva, huelga y autonomía sindical.

Segundo, preguntarse que se puede hacer con todos los millones de desempleados que deambulan por todo el país, pues si bien esos beneficios los deben de obtener los trabajadores por Ley, cuál es la posición gubernamental para ellos, pues la legislación fue creada para los que forman parte del mercado de trabajo.

Tercero, no hay que olvidarse los millones de trabajadores del comercio informal. Para ellos no hay legislación pues si nos apegamos a ella no existen, al no estar registrados como “trabajadores” por lo tanto no pueden ser cobijados en sus derechos.

Así que este 1 de Mayo no pudo ser conmemorado como en el pasado. La realidad es otra, y parece que la reforma que propuso el PAN no es la respuesta, dado el repudio. Por eso los analistas dicen, “el presidente Calderón sueña, no como aquel personaje de García Márquez que se alquilaba para soñar sino más bien como Martín Luther King que soñaba convertir en realidad su sueño”.



[1] http://www.argenpress.info/2010/05/mexico-ignora-el-pan-que-las-mujeres.html

sábado, 1 de mayo de 2010

Los magistrales relatos del guerrillero Walsh

  • Veintisiete Letras reúne por primera vez los 'Cuentos completos' del argentino
  • Todo un maestro del género se revela tras la leyenda de combatiente Montonero
  • Descifró la operación de la CIA y previno la invasión de Bahía de Cochinos
  • El militante revolucionario nunca dejó de escribir relatos

Matías Néspolo | Barcelona

Hace hoy exactamente 33 años caía acribillado Rodolfo Walsh, en Buenos Aires y a plena luz del día, poco después de arrojar al buzón su célebre 'Carta Abierta a la Junta Militar', en la que denunciaba las torturas y el terrorismo de Estado al cumplirse un año del golpe de Videla. Su cuerpo jamás fue encontrado y pasó a engrosar la lista de 30.000 desaparecidos, pero su nombre se convirtió en leyenda.

La leyenda del escritor comprometido, pionero de la no ficción en castellano, que se adelantó una década al llamado New Journalism con 'Operación Masacre' (1957). El periodista, amigo de la Revolución cubana, fundó la agencia Prensa Latina junto a Jorge Masetti, García Lupo, Onetti y García Márquez. El criptógrafo que descifró la operación de la CIA y previno la invasión de Bahía de Cochinos. O el militante de Montoneros que, en los años de plomo, creó la Agencia Clandestina de Noticias (ANCLA) para combatir con información el terror militar.

Personificó más que ningún otro escritor latinoamericano la tensión entre la torre de marfil de la literatura y la urgencia de la acción política

Lo cierto es que el guerrillero Walsh no empuñó un fusil, sino una vieja Remington. No disparó balas, sino palabras que quedaron en buena parte sepultadas por el mito. "La obra de Walsh ha sido muy mal leída tanto por sus más fervientes admiradores como por sus detractores", dice la editora de Veintisiete Letras Viviana Paletta, autora del esclarecedor prólogo a sus 'Cuentos completos'. El sello madrileño conmemora el aniversario de su muerte con la edición, por primera vez en un solo volumen, de toda su narrativa.

La vida a salto de mata y clandestina de sus últimos años le impidió a Walsh dar su ansiado salto a la novela. Sin embargo, sus 'Cuentos completos' lo revelan como un maestro indiscutible de las distancias cortas, incluso en sus facetas menos conocidas como el relato fantástico y el cuento breve de corte humorístico. La obra reúne además de sus cuatro libros de relatos publicados en vida: 'Variaciones en rojo' (1953), 'Los oficios terrestres' (1965), 'Un kilo de oro' (1967) y 'Un oscuro día de justicia' (1973), una veintena de cuentos desperdigados en diversas revistas.

Traductor de Chandler y Hammett, dramaturgo, periodista, Walsh personificó más que ningún otro escritor latinoamericano la tensión entre la torre de marfil de la literatura y la urgencia de la acción política. Un conflicto que resolvió -sobre todo a partir de '¿Quién mató a Rosendo?' (1967), obra de testimonial en la línea de 'Operación Masacre'- a favor de la acción política llevando el compromiso sartreano hasta las últimas consecuencias. Sin embargo, el militante revolucionario nunca dejó de escribir relatos. Y ambas esferas, la del periodista de investigación y la del narrador, se beneficiaron mutuamente.

Así como Walsh echó mano de los procedimientos típicos de la ficción literaria como la intriga, el suspense y la reconstrucción de escenas y diálogos para dar vida a sus obras testimoniales y a sus textos de combate, la dimensión política y los recursos de la no ficción apuntalan sus mejores relatos. El cuento 'Esa Mujer', incluido en 'Los oficios terrestres', narra el diálogo entre "un general de apellido alemán" y un periodista obsesionado por entrar el cuerpo de "una muerta" célebre que jamás se nombra, pero que sin duda es Eva Perón. Y el mismo Walsh aclara en una nota que "la conversación (...) es, en lo esencial, verdadera".

Pionero de la no ficción en castellano, se adelantó una década al New Journalism con 'Operación Masacre'

Relatos como 'Fotos', sobre la reacción de los estancieros terratenientes ante Perón, o 'Cartas', sobre los teje y manejes de la oligarquía agraria y los caciques locales durante la llamada "década infame", se construyen sobre documentos testimoniales y adquieren pleno sentido en el contexto político. Incluso en sus piezas más autobiográficas, como la llamada "saga de los irlandeses" basada en su experiencia infantil en internados religiosos, la dimensión política es crucial. "El pueblo aprendió que estaba solo", dice el narrador de 'Un oscuro día de justicia' cuando los jóvenes internados se dan cuenta de que ningún mayor vendrá a librarlos del cruel celador. Un mensaje muy claro lanzado por Walsh poco después de la muerte del Che Guevara.

Lo mismo puede afirmarse hasta de sus largos relatos policiacos de 'Variaciones en rojo', -tres breves "novelas policíacos deslumbrantes", como las llamó García Márquez- donde la denuncia del poder criminal del dinero y la corrupción intrínseca del sistema capitalista es evidente. Y la misma destreza en el manejo de la condensación y la elipsis se percibe en el Walsh narrador, como en el Walsh militante autor de textos de combate. Seguramente porque el escritor perseguía el mismo fin por dos caminos opuestos: "la eficacia", como explica la editora Viviana Paletta, "la eficacia en la denuncia y la eficacia en el texto literario, en un trasvase absoluto de recursos e intenciones".

Cómo describir el hecho y escribir la narrativa

Por Celia Rosado.


En la mira de los alumnos se denota la interrogante que los envuelve, cuándo se les pide una narrativa que pueda convertirse en una crónica periodística.

¡Qué tan difícil puede ser contar una historia a través de un hecho¡

Afirmación que resulta lógica, pero cuando se les pide a los estudiantes describir y narrar un acontecimiento noticioso o simplemente una anécdota familiar se les dificulta.

Un ejercicio primario, en una clase de crónica, es narrar el nacimiento personal. Suceso que de por si es conocido por familiares consanguíneos y consecuentemente de fácil acceso a su detallamiento

Que se requiere, en primera instancia: investigar en el seno familiar y con las amistades cercanas a la familia, un cúmulo de recuerdos convertidos en los datos que se redactarán en una narrativa cronológica.

A simple observación es sencillo pero en el transcurso de la tarea se da cuenta, el alumno, de su falta de técnica de investigación y de la dificultad que representa interpretar los hechos que le sean contados. La memoria juega con los datos y entremezcla percepciones personales que ponen en duda la fidelidad de fechas y momentos.

Si tal ejercicio lo trasladamos a un hecho periodístico la complicación es mucho mayor, no sólo, desde el partir de seleccionar si el hecho vale la pena contarlo y consecuentemente escribirlo o narrarlo en algún medio electrónico o impreso, hasta poder describir el entorno del mismo que puede ser el que le de valor al acontecimiento.

Por ende, todos diariamente contamos anécdotas que con el tiempo se convierten en narrativas atractivas, lo complicado es saber qué quiere el lector saber de la crónica o qué quiere el autor que sepa el lector de la narrativa, es la idea lo primordial, de ese punto se desprende la técnica de la narrativa o sea el enfoque literario, y lo que significa a la sociedad o simboliza para la misma la idea. Se trata de la transparencia en las elecciones que se hace sobre los elementos de la historia

Julio Villanueva Chang nos dice: la herramienta es convertir los datos en conocimientos, es decir, fechas, estadísticas, nombres, etc., ya que se le dificulta al lector recordarlos. Es responsabilidad del autor matizarlos o encuadrarlos a través de comparaciones o figuras gramaticales como las metáforas para darles dimensión que permitan recordarlas con claridad y le den al texto su significado.

El lector en ocasiones lamenta no poder recordar toda la serie de elementos que le proporciona la narrativa, de tal suerte que tiene que releer las partes de nueva cuenta para recordarlas. Seducirlo para que continué con la lectura es primordial, se cuenta, por ello, en la matización de los elementos para lograr su comprensión.

Además, se necesita recordar, desmenuzar la maraña de datos que el ejercicio reporteril nos arroja al investigar el hecho. Es un caos que se le debe de dar forma desde la perspectiva de seleccionar lo que sirva para la historia o narrativa. Hay que saber cuales datos dar a conocer y cuales callar, pero el material debe ser suficiente para seleccionar y darle la coherencia a los mismos, que aparentemente no tienen relación pero que al entrelazarlos nos brinda la oportunidad de darles el enfoque que la narrativa nos exige. El sentido a esos elementos incontextos, es un reto para el autor.

Este paso a seguir es el que le da calidad y valor a la crónica y que sean pocos los escritores que desarrollen el género pues se da el caso de encontrarse en el límite de la coyuntura de clasificarlo como periodístico o literario.

No es raro encontrar que un reportero al redactar una crónica le despierte el interés de conocer a profundidad la noticia que lo lleve a redactar un libro y finalice denunciando o descubriendo detalles que escaparon en la primera aparición del suceso.

Julio Villanueva sugiere como una estrategia para detectar la certeza de la crónica leerse a si mismo. Tal medida permite descifrarnos en prima instancia y dejarle al lector la historia lo más clara posible. Así, no se perderá en el hilo conductor del orden que se desea dar a la historia.

Dentro de sus recomendaciones ubica el tiempo de la historia y la estrategia narrativa identificada por la mezcla de la información. Lo que nos dice es darle una función a cada párrafo escrito: unos para describir, otros para ambientar y otros para convencer la realidad que deseamos trasmitir. Serán los hilos conductores que articular la continuidad de la crónica.

La crónica brinda mediante la ambientación y los datos emoción o conocimientos al lector, a parte la importancia que tiene el género, se trata de escribir una historia digna de contarse. Además de hablar de ritmo como una característica de continuidad.

Con la intrusión de los medios electrónicos, la crónica parecería que es un género a desaparecer, porque el tiempo aire es fugaz y ha veces no permite la inclusión de la descripción o elementos que le dan la transparencia al contenido de la historia, sin embargo la crónica da la oportunidad de ver de un modo diferente un acontecimiento cultural, periodístico o político. Tal concepto lo aprovecharon los medios electrónicos para usar la narrativa en programas que cubre espacios considerables, sobre todo cuando se trata de historias de vida, o en casos donde las implicaciones políticas son notorias.

Actualmente los medios de comunicación bombardean con todo tipo de noticias, escoger la que merece contarse desde su inicio a fin es la que deberá ser crònicada.

Pero, regresamos al punto central del género: la selección como la parte primordial. Desde ese punto nacen las interrogantes que se plantean a todo redactor: ¿cuál es el impacto en la sociedad, de ese acontecimiento?;¿merece ser contada por sus implicaciones?; ¿dónde inicia el hecho periodístico?

Sin olvidar, el apego a la verdad del periodismo les va a dar verosimilitud a las historias que van a escribir y las convierte en la narración deseada.

Sin embargo detallar todos los elementos que intervienen en el género “crónica” van desde la observación, la descripción, el manejo del idioma en todas sus figuras gramaticales, la pertinencia, el ritmo, la evaluación del mismo hecho, etc.,Ante esto Julio Villanueva Chang (2005) nos dice:

La crónica es en ese sentido el género más libertino y democrático: ofrece la oportunidad de buscar no sólo a personajes y fuentes oficiales —autoridades, celebridades, especialistas—, sino también a gente ordinaria, esa especie de extras de cine mudo a los que nadie les ha pedido la palabra. Los cronistas tienen el privilegio de contar no sólo lo que sucede, sino lo que parece que no sucede. Una parte de las historias más memorables en diarios y revistas es aquella en la que sus autores han hallado un modo singular de contagiar esa fascinación que sintieron por lo descubierto. Ese modo en que un autor tiene de buscar ser sorprendido es lo que Carlo Ginzburg llama la "euforia de la ignorancia". La última tecnología sigue siendo la curiosidad.[1]



[1] http://www.letraslibres.com/index.php?art=10881