Por Celia Rosado.
Ante una sociedad confundida por el desorden económico, social y político imperante, hablar del aborto es enfrentar la furia de los congresos de 17 estados del país que junto con la mitra legislaron para penalizar el aborto, y desde luego, con la jerarquía eclesiástica, además de una sociedad que no escucha razones, que ve como solución el encarcelamiento de las mujeres, como si así, se resolviera las muertes de miles de mujeres que abortan en condiciones insalubres y la angustia de otras, por no saber que hacer ante un embarazo no deseado.
No pretendo en erigirme como defensora de los derechos de la mujer sobre su cuerpo o utilizar otros argumentos para inclinar la balanza en cualquiera de las dos posturas: pro o contra el aborto, pero no se puede cerrar los ojos ante el rezago educativo, falta de acceso a los servicios de salud, a la seguridad social, alimentación, vivienda y a la calidad de espacios de casas-habitación, que señala el Consejo Nacional de Evaluación de
Sin embargo, me atrevo a escribir sobre el tópico, no para defender ni aprobar el aborto insisto, sino porque la realidad me golpea de frente y me coloca ante la interrogante que me hace una estudiante del tercer periodo de la facultad:
¿Maestra que hago estoy embarazada?
Deduzco que no he sido la única maestra a la que se le acerca una joven para, con angustia, externar tal situación. La encrucijada es, ¿qué contestar? Los docentes no podemos, ya que no nos corresponde tomar esa decisión, ¿cuál camino deberán tomar, aborto o sostener el embarazo?, sólo escuchar a esas jóvenes desorientadas, angustiadas. Pero, al verla joven con un futuro prometedor, me aterra la criminalización a la que podría ser presa o a un aborto insalubre y con riesgo de muerte.
Tras investigar descubro el x número de embarazos no deseados que se dan en las esferas universitarias, inclusive en chicas del sistema medio superior; ¿penalizarán a todas aquellas que opten por el aborto?. Llego más lejos en la investigación y la interrogante sería ¿encarcelarán a todas aquellas mujeres que sus maridos las obliga a realizarse el aborto? ¿O las jóvenes que sus compañeros de amores las amenazan o abortas o te dejo? Si consideramos que las mexicanas embarazadas sólo el 60 % culminan su embarazo y quién sabe cuantas más optan por el suicidio.
Consecuentemente para entender la problemática deberían de concientizar a congresistas, clérigos y la sociedad en general, ¿cómo? Reflexionando e informándose de las cifras de organismos oficiales y asociaciones civiles, que arrojan porcentajes de los embarazos deseados y no deseados, para tomar las decisiones acertadas antes de satanizar el aborto.
A continuación detallo algunas de esas cifras[1]:
Estadísticas proporcionados por el INEGI: el porcentaje de embarazos en México que culminan en nacimientos deseados en la última década del noventa era del 60%.(y) La otra estadística que proporciona el Instituto Alan Guttmacher es, el porcentaje de embarazos en México que culminan en nacimientos no deseados era(d)el 23%; porcentaje de embarazos en México que culminan en abortos inducidos (d)el 17% al año. En relación a las adolescentes embarazadas,
El INEGI proporciona otras cifras que hablan de los embarazos de niñas entre 12 y 14 años que ya tienen hijos 12,720. Total de mujeres menores de 19 años con hijos 524,362. Porcentaje de adolescentes con hijos en relación con el total de las adolescentes del país 10.43%. Número de nacimientos de madres adolescentes 450,000 cada año durante los últimos lustros.
Con relación a los abortos
Más datos del Instituto Alan Guttmacher: abortos por cada 100 nacidos vivos en México 21 no especificado. Tasa anual de abortos en México por cada 100 mujeres en edad fértil 2.33% no especificado. Por su parte
Pero, la otra pregunta que me hago es ¿y el varón que embaraza no tiene responsabilidad? Porque en todos los artículos nadie menciona encarcelar a los hombres, ¿a ellos no(se) les aplica la ley ni la acusación de la iglesia como asesinos?
La lógica y la reflexión nos dice: la mujer tiene un embarazo que dura 9 meses de gestación más los 40 días de la “cuarentena”, y el hombre puede embarazas(r) 365 días al año y no sólo una vez.
Ante ello la interrogante se revierte ¿qué hacer con los hombres que embarazan y no asumen su paternidad? Nada.
Por ende, el índice tan alto de abortos no tiene un(solo) sólo responsable, son dos, a los cuales igualmente se les debe de aplicar la sanción, cualquiera que fuera, o la absolución de responsabilidad.
Así que mi pregunta a la chica fue ¿y tu pareja que piensa de tu embarazo? La respuesta fue un encogimiento de hombros con un NO QUIERE SABER NADA.


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